sábado, 13 de junio de 2009

saben que es lo difícil, lo difícil es llegar, no irse, cuando uno parte de algún lugar es porque no fue feliz, porque las cosas no resultaron como uno quería, por esa necesidad de huir, irse siempre sera mas fácil. uno hace una maleta, con la poca preterintencion que tenga, o con la determinación de irse. o llena una maleta con unos jeans, unas zapatillas o zapatos de tacón ( porque uno no sabe que tipo de pasos tendrá que dar a donde va), pocas cosas, un cepillo de dientes y algo por si hace frió y para cubrirse.
es solo cuestión de esperar, el punto final, o los tres puntos suspensivos, tomar las cosas, respirar y partir.
lo difícil es llegar, repito.
porque todo cambia y tu llegas con la esperanza de encontrar las casas con los mismos colores, una tienda de cosas en una esquina, esperas volver a ver a todos igual. pero nada es igual, por que todo cambia y el recuerdo no tiene tiempo.
llegar muchas veces significa regresar, entonces lo difícil es regresar.
es difícil llegar a una fiesta y sentirse un extraño en medio de las risas y los grupos tácitamente formados. encontrar un lugar, buscar un trago o un poco de alcohol que te acompañe mientras vuelve la claridad en tus ojos, buscas a alguien y todo inicia otra vez.
es difícil llegar o entrar a la vida de alguien, cuanto mas tiempo pasa es mas difícil, cuando tiene doce o trece años vas creando códigos con esa persona, palabras secretas, aprende sus nuevos gestos, así con los años vas aprendiendo de las personas, pero cuando conoces a alguien, aun no sabes de ella, de sus gestos, sus formas, y si esa palabra significa que, o si aquella película le recuerda tal día, o la canción que habla de adiós, lo trasnporta inmediatamente cinco años atrás con aquella chica de la que se enamoro.
siempre es difícil llegar, porque uno nunca sabe si encontrara espacio suficiente para colocar las cosas de la maleta (grande o pequeña), para poder encontrar un lugar donde quedarse y dejar algunas cosas.
la incertidumbre de llegar a tiempo a aquel lugar.
hoy una chica me pregunto:
-¿pero tu lo querias?
y mi lado izquierdo de todo me comenzo a doler.
...
unos quince minutos antes, la vi llorar al hablar por teléfono con quien solía ser su enamorado, la oí en silencio, esperando detrás de una aparente puerta de vidrio. con el respeto de quien asiste a un entierro o al velorio de alguien que no conoce, pero siente el dolor de la persona que se tira al suelo al momento de comenzar a hechar la tierra.
así esperaba yo ha que terminara, le vi temblar la mano al momento de colgar, con poca determinación , con todo destrozado, me hubiera gustado recoger los pedazos que dejo ahí, pero no creo que encontrara mas de lo que vi. no soy buena para decir nada en esos momentos, me acerqué con un gesto suave, le acaricie la cabeza. y espere a que borrara frente a un espejo de mano el color negro de sus ojos en sus mejillas.
yo no tengo esa fuerza para llorar por algo que creía tener.
como tampoco tengo la fuerza para pedir o reclamar algo
y hasta comienzo a creer que ya no tengo fuerzas para llegar a algún lado
con mi mochila llena de papeles de escritorio, de cuaderno, de servilletas, de lapiceros, de colores, de libros, de fotos sin rostros, de imagenes de gatos, con todas mis cosas, mis hilos, mis agujas, mis puntos , seguidos y en cruz. y finales.
y aunque me duela el lado izquierdo de todo, en las madrugadas al escribir, se que lo difícil sera llegar. llegar y encontrar algún lugar donde guardar todo, y donde poder quedarme a escribir un rato mas.
.

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